A la vera del camino La historia atras de A la vera del camino











Arena y Esteras se formo tras la muerte de Marielena Moyano, una lideresa asesinada por el grupo terrorista Sendero Luminoso.
Marielena fue amiga de cada uno de los fundadores de Arena y Esteras, en eso tiempo éramos muy jóvenes. Cuando sucedió el hecho, nuestro corazón se partió y se encendió nuestro coraje, intuitivamente asumimos el arte como un arma contra el miedo.
Y uno de los sueños que íbamos tejiendo era poner en escena la vida de Marielena.
Así que sucedió que en algunas temporadas, cuando nuestro ánimos eran muy encendidos nos encerrábamos para comenzar una obra de teatro que hablara sobre Marielena,... que difícil fue ese camino... hasta ahora... pero en cada momento que sucedía esta encerrona o brote creativo, acumulábamos un poema, una canción, un movimiento, una acción, una mirada, un gesto, un objeto... y pues sucedía como todo... estas pequeñas cosas iban a nuestro "baúl de tesoros" en donde algún día quizás podíamos sacarlos y tejer un obra teatral sobre Marielena.

Un día del 2000 en uno de nuestras ensayos con los adolescentes, se acerco un mujer , bajita, de rostro andino, una vecina... se sentó y nos dijo que quería mirar.
Luego se acerco y nos conto que nos había visto en el pasacalle alegórico de Marielena Moyano y que sin querer cuando nosotros estábamos actuando, uno de nuestro personajes le habíamos regalado un ramos de flores, nos conto que se llama Verónica y que le decía Vero.
Verónica nos agradeció el gesto de la flores, y después nos conto algo que nos dejo impactados y asombrados.
Las flores que le había regalado uno de nuestro personajes, ella lo había guardado y llevado al lugar sagrado de sus seres queridos que habían fallecido.
Esa mañana se hizo un silencio. la invitamos una taza de té y que se quedara un rato mas, le preguntamos donde vivía? que hacia?... ella nos pregunto más cosas... Nos hicimos amigos. Fue un encuentro inolvidable.
La segunda vez que vino, ella estaba decidida a contarnos su historia, por lo que nos propuso una día especial.
En nuestra cabezas pasaron muchas cosas de aquella vecina, desde que estaba loca hasta que deseaba infiltrarse... es decir estábamos desconcertados.
Cuando vino la tercera visita... "la visita especial" nos conto su historia.
Hemos grabado, de lo que hemos grabado esto es un resumen.
Yo no tenía plata para comprar un ramo de flores para llevar a mi fallecidos seres queridos y ese día Uds. sin querer me regalaron uno.
Me alegre tanto.
Yo soy Verónica, dirigente de mi grupo residencial, tengo una hija y trabajo en servicio domestico.
Siempre... cada año voy a una iglesia de José Gálvez (es una iglesia pequeña cerca villa el Salvador) porque es muy parecida a las iglesia de mi pueblo.
no entro en la iglesia, me quedo afuera, pues hay una piedra muy grande y a mí me gusta mucho, allí pongo flores, no me importa que dice la gente, allí rezo, algunas veces le canto y tomo cervecitas, ahora llevo a mi hijita, ella me acompaña y le cuento que es un rezo a sus abuelos y a sus tíos, mi hijita aun es pequeña y sus preguntas la puedo resolver muy rápido... cuando sea grande no sé si podre contarle... de todas maneras tiene que saber la verdad.
Muchachos! yo vine a Villa El Salvador muy joven al principio dormía en el mercado y ayudaba y pedía limosna a la gente que iba y venía... poquito a poquito pude comprarme golosinas y venderlas y las señoras del mercado me pagaban por cuidar sus puesto de ventas.
Así pude conseguí mas cositas. ahora tengo mi casita en una invasión y tengo mi hijita, estoy muy ocupado con la dirigencia de mi grupo. conozco a toda la federación de Mujeres y a la gente del municipio.
Yo soy de provincia me vine por el terrorismo, me vine huyendo, como loca he huido, he dormido en donde me caía la noche por días he andado hasta llegar a la Huamanga-Ayacucho. pase por comunidades, cerca no mas he estado, pero no me atrevía a entrar. yo tenía 7 añitos, mi pies estaba de llagas, y mis nalgas, mis axilas estaba de caracha, así llegue a Huamanga-Ayacucho. allí me llevaron a la casa de la madrecita (una religiosa que tenía una casita de hospedaje temporal) cuando estuve sanita me escape a Lima.
He llegado cuando tenía casi doce años, parecía que tenía nueve, era flaquita y bajita.
Estábamos preparando para festejar nuestra Fiesta (una fiesta costumbrista) en mi pueblito, cuando los de Sendero llegaron corriendo y entrando a las casa para esconderse, nos hemos asustado mucho, disparando han entrado a nuestra pueblo, en la madrugada ha llegado el ejercito de frente a tumbar las puertas, en la entrada de mi pueblo comenzó el  incendio,  así ha comenzado todo, a  muchos nos comenzaron a poner en
medio de la placita, todos los niños tratábamos de escaparnos, en eso han comenzado a matarnos en grupo, yo me quedado debajo de mi abuelo que estaba tumbado ahí quieta me quedado y he cerrado mis ojos ahí me dormí... no sé cuánto tiempo, me he despertado de noche, madrugada seria... he buscado a alguien que me ayudara, no he visto a nadie y así escondido he comenzado a correr, he huido, de repente, pensaba encontrare a alguien en el camino, pensaba en mi tíos, mi madre,  así, he corrido, cuando es de día he visto otro pueblito, pero no me he acercado... caminando para la dirección de Huamanga-Ayacucho, así, hay de niña no sé como llegado, con hambre mis pies estaban en carne, una parte estaba quemadita.
Como ha pasado el tiempo.
En Villa El Salvador cuando llegue a trabajar en el puesto de jugos, tenia platita y me iba a Ayacucho, con la esperanza de volver a mi pueblo... el primer año trate de recordar mis pasos, el lugar por donde había venido... Dios mío! no me acordaba... tenía miedo de pedir ayuda, me tuve que regresar a Lima.
Lo intente por dos años más... hasta que me entere de la Comisión de la Verdad y le pedí ayuda a la señorita... así supe que habían arrasado mi pueblo. recién me llevaron cerca... es como lejano mi recuerdo... cuando me llevaron no quise acercarme tanto, de lejos no mas he visto me he sentado en una piedra y he llorado, les he dicho que me dejen llorar. la Señorita... me ha dado flores para ponerlas, y las puse en la piedra de donde me he sentado. algunos años mas he vuelto a esa piedra junto a mi pueblito allí he puesto flores, me siento más tranquila, ahora no puedo ir, soy dirigente y la platita no me alcanza, por eso voy a la Iglesia de José Gálvez, es más cerca y allí hay una piedra igualita a la que esta cerca a mi pueblo.
No sé como estoy acá, cuanto agradezco a las personas que me dieron agüita, pancito, a la Madre (religiosa) que me curo mis pies, me dio zapatos.
La señora de la tienda del jugo es como mi segunda madre, aquí en Villa el Salvador  yo comenze a ayudarla y ella me trato bien.
Me gusta ser dirigente por que así puedo ayudar a otros, además mi hija me debe ver fuerte, debe aprender a querer vivir, debe saber valorar la vida a pesar de todo, cuantas veces he querido matarme... muchas... pero nunca fue realidad, hace poco he ido al doctor, al Psicólogo... no por mí, por mi hija, ella es mujercita y quiero estar bien para darle lo mejor.
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